El sector logístico español avanza con paso firme hacia una digitalización integral. Un escenario donde la trazabilidad, la eficiencia y el riguroso cumplimiento normativo son pilares innegociables. Desde el pasado 5 de octubre de 2026, el Documento de Control Administrativo (DeCa), exigible en el transporte público de mercancías por carretera, debe ser obligatoriamente digital. Este hito normativo no consiste simplemente en sustituir un soporte físico por un archivo electrónico, implica una digitalización estratégica de toda la información operativa.
Adiós al papel y a las soluciones temporales
Conviene aclarar dos puntos clave de la entrada en vigor: no debe confundirse con la carta de porte – ya que el DeCa mantiene estrictamente su carácter de control administrativo – y no supone que el eCMR pase a ser obligatorio.
La principal novedad de esta normativa se encuentra en la definición estricta de los formatos aceptados. El nuevo registro de control debe ser obligatoriamente un documento nativo digital generado mediantes datos estructurados antes del inicio efectivo del servicio. Esto implica que los escaneos de documentos físicos en papel ya no tienen validez. En esta línea, no se admiten bajo ningún concepto imágenes digitalizadas, fotografías o anotaciones manuales realizadas sobre papel impreso. El sistema sí permite realizar una agrupación de servicios de un mismo cliente en un único PDF y, para mayor agilidad, establece la opcionalidad de la firma.
El mayor desafío de esta transición reside en que el DeCa debe comportarse como un documento vivo. Cualquier modificación durante el servicio exige actualizar la información para que refleje la realidad exacta de la operación.
Responsabilidad compartida e infraestructuras en transformación
El éxito de esta digitalización no recae sobre un único eslabón. Existe una responsabilidad compartida entre el cargador contractual, que responde de los datos de las partes y la mercancía, y el transportista efectivo, responsable de la ejecución material. La preparación tecnológica es un factor fundamental para adaptar la operativa y poder cumplir con las nuevas exigencias.
La evolución del DeCa refleja un cambio más amplio en el sector: las infraestructuras logísticas deben adaptarse con rapidez a cadenas de suministro cada vez más exigentes, digitalizadas y orientadas a la eficiencia. Gracias a nuestra experiencia y a nuestro conocimiento integral de la cadena de suministro, en Operinter ofrecemos las herramientas digitales necesarias para garantizar agilidad, seguridad y continuidad en tus operaciones.

